Senderismo

SENDEROS DE LOS ZUMAQUES

El próximo día 11 de Noviembre, vamos hacer el sendero de los ZUMAQUES, además de visitar el castillo de la Mota, y si da tiempo algo más de Alcalá la Real. Voy a adelantar el precio y el orden en que lo vamos a hacer.

1º Visitaremos el Castillo, porque es más duro que el sendero. Al sendero nos acompaña una guía.

2º Sobre la 1 de la tarde comeremos.

3º Haremos el sendero que tiene unos cinco km.  El sendero lo haremos con un conocido y no nos va cobrar nada

Sobre las seis regresaremos para Granada.

 El precio total son 33€.

Saludos. Luís

INFORMACIÓN SOBRE ALCALÁ LA REAL

EN ALCALÁ LA REAL HAY UN LUGAR LLENO DE MISTERIO Y LEYENDA, UN LUGAR QUE PASA DESAPERCIBIDO POR SU UBICACIÓN, Y PORQUE EN DEFINITIVA, DEBÍA PASAR DESAPERCIBIDO: SE TRATA DE LA CIUDAD OCULTA.

Vista de la entrada a la fortaleza desde dentro.

Nos encontramos a las faldas del cerro de la Mota, y nuestra intención es acceder al recinto amurallado. Y hoy como hace ya tiempo, tenemos dos opciones:

un camino de acceso con una subida por la que pasaremos por diferentes puertas y calles.

o bien, un pasadizo subterráneo, que comienza en las afueras de la fortaleza y termina en el interior de la Fortaleza de la Mota, junto a la Alcazaba. Este pasadizo es nuestra Ciudad Oculta.

UN PASAJE HACIA EL PASADO

Tiene un acceso sencillo, que parte del jardín de la Mota. Con escaleras hechas en el mismo terreno, sin pavimentar, y con pasamanos para poder apoyarse durante la subida. Y como he comentado, es subterráneo, aunque también tiene algunas salidas por las que tomar el aire e incluso hacer alguna foto de las vistas más tímidas de Alcalá la Real.

 Inicio de la visita guiada a la Ciudad Oculta

Interior de la Ciudad Oculta Fuente: web Fortaleza de la Mota

Lo más interesante de este acceso, es que nos podremos meter en la piel de aquellos cristianos que tiempo atrás lucharon por tomar el poder de la ciudad. Y no sólo eso, sino que también podremos echar un vistazo a un tiempo aún más remoto en la historia, un tiempo cubierto en agua.

Después de subir por este tramo subterráneo, se entiende mucho mejor cómo se llevó a cabo la conquista de una fortaleza tan bien defendida como es la de la Mota, y se ve de primera mano, las técnicas que se usaron para ésta y lo difícil que pudo llegar a ser.

HOY EN DÍA

En definitiva, la Ciudad Oculta es uno de las partes menos visitadas de la Fortaleza de la Mota, y a su vez una de las más demandadas por su halo de misterio, no en vano forma parte de la leyenda más famosa de Alcalá la Real que incluso tiene alguna representación en el centro histórico del pueblo.

¿Quieres saber más sobre este lugar? Pues tendrá que ser bajo visita guiada ya que la puerta de acceso se encuentra en los jardines de la Mota, abiertos al público, y por la seguridad de los visitantes y del espacio mismo, está permanentemente cerrada al público. Además hay que añadir, que esta visita va siempre ligada a la entrada de la Fortaleza de la Mota y es que el pasadizo termina en su interior por lo que la visita al pasadizo no se podrá realizar de forma independiente a la fortaleza.

Historia

Alcalá la Real es un enclave de gran importancia estratégica en el sur de la Península Ibérica. Este hecho y, en especial, el carácter de frontera que tuvo en el pasado han determinado el devenir histórico de la ciudad. La situación privilegiada de Alcalá, con el continuo discurrir de gentes de las más diversas culturas y condiciones, se ha traducido en un enriquecedor intercambio de ideas. Esta gran permeabilidad cultural es, probablemente, una de las causas del carácter cosmopolita y abierto que caracteriza a su población.

Si bien la ocupación humana en Alcalá la Real está atestiguada desde tiempos tan remotos como el Paleolítico, su papel en la historia comienza a ser relevante en época musulmana. Con anterioridad, existen testimonios de un poblamiento continuado a través de numerosos yacimientos arqueológicos distribuidos por todo el término municipal, que abarcan desde el Paleolítico Medio, el Neolítico, la Edad del Cobre, el Bronce Argárico y el Bronce Tardío, hasta la cultura ibera, la época romana y tardorromana.

Los primeros musulmanes llegaron a Alcalá la Real en el año 713 d.C. ó 94 H. Durante el reinado de Al-Hakem II (822-852 d.C.) destaca, dentro del amplio programa de construcción de este califa, la confección de una red de atalayas para proteger el territorio de las incursiones de los escandinavos (construidas post. 844). La primera conquista de Alcalá la Real por los cristianos tuvo lugar en el año 1074 reinando Alfonso VI (1072-1109). Pero fue el siglo XII el más brillante de la historia musulmana de Alcalá la Real. Su población llegó a cobrar amplia autonomía en ciertos momentos (fue independiente del poder africano —los almorávides— entre 1145 y el 1149). Este protagonismo se debió en gran parte al gobernador de la fortaleza ’Abd al-Malik. Es en este momento cuando la ciudad alcanza un mayor desarrollo y esplendor en las artes y las letras, destacando la figura de Ibn Said al-Magribí.

Durante los siglos XIII y XIV Alcalá la Real fue sucesivamente conquistada por musulmanes y cristianos. Pero la conquista cristiana definitiva comenzó a finales de 1340 cuando Alfonso XI decidió talar los campos de Alcalá la Real preparando su asalto final e, incluso, llegó a conquistar los arrabales el 20 de diciembre, festividad de Santo Domingo de Silos. Éste fue el motivo de la construcción y advocación de una parroquia en las laderas de La Mota que recibió el nombre de Iglesia de Santo Domingo de Silos. Finalmente, en 1341, con artillería incluida, Alfonso XI conquistó Alcalá la Real. Este mismo monarca, interesado en que un lugar tan estratégico como era Alcalá la Real dependiera directamente de la Corona, fundó una abadía de patronato real independiente de todas las diócesis, excepto de la de Toledo, de la cual era sufragaria. Esta Abadía de Alcalá la Real se caracterizaba por una jurisdicción propia e independiente. Los ejemplos, aún en pie, que evidencian este período de esplendor son la Iglesia Mayor Abacial y el Palacio Abacial en el Llanillo.

Hasta la conquista del reino de Granada, en 1.492, Alcalá la Real se convirtió en un punto de concentración de las tropas que el rey de Castilla utilizaba para realizar sus incursiones. Con la conquista de Granada y la consiguiente disminución del peligro la población fue abandonando La Mota para establecerse en los arrabales de sus laderas. De todas formas, durante el siglo XVI La Mota todavía conservaba sus atribuciones tradicionales y siguió siendo un centro de poder civil y religioso, poderes que la embellecían con nuevos y suntuosos edificios. Fue también el lugar donde las clases nobles decidieron construir sus mansiones.

A finales del siglo XVI la población comenzó a instalarse definitivamente en las laderas. En 1560 La Mota sólo acogía a 200 vecinos y, en su exterior, residían ya 2.000. Este proceso de despoblación continuó en el siglo XVII y, a su fin, tan sólo vivían en el interior del recinto amurallado las autoridades civiles, religiosas y algunos cargos vinculados a ellas (unos 40 vecinos). Incluso el Cabildo Municipal traslada sus dependencias a un nuevo Ayuntamiento, situado en la parte baja de la ladera, con el objetivo de acercarse a sus administrados, abandonando la construcción de nuevos edificios en el llano de La Mota. Posteriormente, la Invasión Francesa dejó nefastas huellas en Alcalá la Real ya que, durante el conflicto bélico, se arrasó y voló una parte de las murallas de La Mota y la Torre de la Mazmorra-Prisión. En 1810 las tropas francesas ordenaron el traslado de los objetos de culto de la Iglesia Mayor Abacial, con el objeto de unir el templo al resto de las fortificaciones que se estructuraban en la parte suroriental de La Mota. La iglesia fue desmantelada y utilizada como almacén y dependencia para usos militares. En su retirada los franceses la incendiaron, provocando que la bóveda de la nave se desprendiera. Las reformas liberales del siglo XIX y el Concordato con la Santa Sede de 1851 conllevaron la desaparición de la Abadía, lo que contribuyó, primero, al abandono de la Iglesia y, consecuentemente, a su continuo deterioro.

Desde ese momento se convirtió, por decisión municipal, en un cementerio local que se extendió a la explanada exterior de la Iglesia y se estructuró en dos grandes recintos. A finales de 1874 el peso de las plantas del cementerio y un movimiento sísmico contribuyó a que las bóvedas de crucería y la capilla mayor de la Iglesia Mayor Abacial se derrumbaran. Todo el conjunto se mantuvo relativamente en pie hasta mediados del siglo XIX en el cual, incluso porque así lo establecían las ordenanzas municipales, se fue demoliendo hasta mostrar el aspecto que tenía la iglesia hasta el inicio de las labores de restauración llevadas a cabo por la Escuela Taller del Ayuntamiento de Alcalá la Real en 1990.

Desde este momento, Alcalá la Real presidida por el impresionante Conjunto Monumental de la Fortaleza de la Mota, se ha convertido en un referente dentro de la Ruta del Califato donde la rehabilitación y musealización del patrimonio se configura como motor de desarrollo local y del entorno urbano y rural que la rodea.

Alcalá la Real está declarada Conjunto Histórico Artístico, y la Fortaleza de la Mota, con sus murallas y Torre de la Alcazaba así como la red de atalayas ligadas a la misma, declarada Bien Cultural de Andalucía.

Personajes Históricos

  • Aben Jakán. Filósofo y literato originario de Charilla y que vivió en la Corte de Granada.
  • Abu Yafar Ahmad, poeta y amante de la poetisa Hafsa bint al-Havy ar-Rakuniyya:  Rakunilla. A él se deben los verso que mejor describen la belleza de la Fortaleza: La luna es su corona, las pléyades sus pendientes y su cinturón las estrellas brillantes.¿ Acaso Alcalá no domina el verdoso campo y quien ve su extensión no olvida sus preocupaciones?
  • Ibn Said al-Magribí (1275/1286), el último de la dinastía de los Said Señores de Alcalá. antólogo de la poesía andalusí y del Magreb. Autor de El libro de las banderas de los campeones. Este libro evidencia cuán importante era la poesía amorosa en la educación andalusí, y recoge unos de los pocos restos históricos de amor entre hombres de la época. 1250 publicó el Kitāb al-Jugrāfīyā (Libro de la Geografía) en el que integra las experiencias de sus viajes por todo el mundo islámico y las costas del océano Índico. Ibn Sa’īd también visitó Armenia y estuvo en la corte de Hulagu entre 1256 y 1265.
  • Juan Ruiz de Cisneros Arcipreste de Hita, (1284-1351) aunque debatida su procedencia, según algunas investigaciones el autor del libro del Buen Amor  nació en nuestra ciudad.La hipótesis se argumenta considerando que Juan Ruiz de Cisneros, es hijo bastardo de Arias González, señor de Cisneros, que estuvo cautivo en dicha ciudad de 1280 a 1305, fecha de nacimiento del escritor. A partir de ahí, examinando el Libro del Buen Amor, los autores que postulan esta hipótesis señalan numerosos paralelismos con la vida de este Juan Ruiz de Cisneros. También se realiza en ocasiones un análisis de estilo del libro en el que se hace énfasis en los rasgos que podrían provenir de la literatura musulmana y andaluza.El verso famoso con que Trotaconventos saluda a la mora de parte del Arcipreste: «Fija, mucho os saluda uno que es de Alcalá» (estrofa 1510a). Esta afirmación es uno de los hechos que pueden ser aceptados como verídicos, porque encaja coherentemente con el resto de las noticias personales que aparecen en la obra.



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